viernes, 28 de marzo de 2008

Demasiado tarde para un jueves

A las 2 de la mañana de ayer, que en realidad ya era hoy, todavía no estaba en casa. Las reuniones con amigas son así, se terminan cuando se terminan, y ese final parece que nunca va a llegar. De La Plata a Capital hablando de política, ya se esta haciendo costumbre. El tema pudre pero nos mantiene despiertas.

A las 7:45 de la mañana sonó el despertador, un rato después estaba levantada.


Tengo mucho sueño y poco que hacer. Tengo ganas de escribir algo pero me cuesta arrancar, porque es para alguien que nadie conoce (yo tampoco) y es difícil escribir para ese alguien que no es.


No encuentro mi diario de viaje, por eso todavía no les conté sobre Tulum, defines y cenotes. Ya va a aparecer.


Por dios!!! porque no pasa el tiempo, me quiero ir a dormir!!!!!

miércoles, 26 de marzo de 2008

Mis manos huelen a cebolla

Ayer cociné. Amasé, corte cebollas y las rehogué. +queso+champignones+huevo+ajo desidratado= una tarta (sin sal). En la calle comenzaban a escucharse las cacerolas. En mi cocina también.

Lavé mis manos y me bañé, pero todavian huelen a cebolla.

lunes, 10 de marzo de 2008

Página 9. De selva, mareos y desgracias

Los 120 a 150 km. que separan San Cristóbal de Palenque, los colectivos los hacen en 5 horas. Hasta casi la entrada a Palenque no existe una recta mayor a los 100 metros. El paisaje, espectacular. En un principio rodeado de bosque, se veían algunas chozas de madera. Todo muy patagónico. Con el correr de las horas ese bosque se fue convirtiendo en selva espesa. El verde es increíble, uno de los paisajes ruteros más lindos que vi, pero por las características del terreno y del camino y mis ganas de apreciarlo, el mareo (y sus consecuencias) no tardó en llegar y Juan, que gran parte estuvo leyendo, me acompaño en el sentimiento. Finalmente llegamos y sin más vueltas (por favor) fuimos al hostel que nos habían recomendado. Mayabell es un gran terreno rodeado de selva que invita a ser recorrido. Pero allí sucedió lo más feo del viaje, que por suerte no nos afectó directamente. Esa noche fuimos a comer al comedor , al aire libre con música en vivo. En la mesa de al lado, nuestro vecino de habitación charlaba con una pareja de italianos, nosotros, en la nuestra, no participamos, (pero observamos y comentamos como, los argentinos, heredamos la forma de expresase de los italianos). Fue imposible no notar cuando la pareja se fue, y también fue imposible no escuchar los gritos de dolor de él unos 40 minutos después, Preguntando nos enteramos que un vehículo había atropellado a la chica y la había matado. No la vimos pero cada grito penetraba el corazón. Nos fuimos a dormir pero fue muy difícil conciliar el sueño.

A la mañana siguiente no escuchamos comentarios del caso. Nos fuimos a conocer las ruinas.

Que difícil explicar la belleza después de relatar la muerte. Pero el viaje debía continuar. El sitio arqueológico está rodeado de selva, nada original a esa altura. Subimos a todas las pirámides que se podía, atravesamos todas las puertas que no estaban cruzadas por algún stop y hasta bajamos, porque en el castillo habían escaleras hacia abajo. Los pasillos eran oscuros, habían algunas piedras lisas que sirvieron de camas y muchas maneras de entrar y salir. El calor era agobiante y la humedad se hacía sentir con fuerza. El agua se nos terminó rápido. La única pirámide que no se puede subir era la "de las inscripciones". Dentro de ella, hace muchos años, encontraron la tumba del rey Pakal. Resulta que había sido especialmente construida por orden del rey para servirle de tumba, Quería que todos lo recordaran como un grande, y la joda le salio bien porque su rostro pudo ser reconstruido muy fiel a la realidad (decía) con las piezas de jade que originalmente lo cubría. La tumba original se encuentra en el museo de sitio al que llegamos justo a tiempo para verla porque hay horarios para hacerlo. Dicen los que saben que los jeroglíficos y palabras que la adornan relatan su vida (se nombra a sus padres en dos ocasiones) y obra. Fue enterrado junto a tesoros como ofrenda a los dioses.
Antes de dejar el hostel habíamos devuelto la llave de la habitación y nuestras mochilas nos esperaron en un locker. Como teníamos tiempo antes de subirnos nuevamente a un colectivo, comimos algo. Yo huaca mole sin picante, sin hievas, sin onda, solo tomate y para tomar jugo natural de piña. Había que reponer energías luego de un día de mucha caminata y poca agua y comida; pero la cosa no me cayó bien. Empalidecí y mi cuerpo se puso frío. La comida a medio digerir termino entre unos arboles a la salida del hostel. Espero que a los murciélagos les haya interesado ese "aperitivo". Yo inmediatamente me sentí mejor.
Y así terminaron dos días de selva, mareos y desgracias.

Página 8. A 2200 MSNM

El diario original (el de papel) dice lo siguiente: "El viaje se está terminando. Estamos en el aeropuerto de Mérida por subirnos a un avión que nos llevara a D.F. La idea allí es comprar regalos ir al museo itinerante (en realidad de nómade) y a las 6 AM aprox. de mañana y con varias conexiones salimos para Bs As a donde llegaremos el domingo. La última vez que escribí estábamos próximos a ir a San Cristóbal de las Casas, así que a partir de allí cuento".

San Cristóbal no fue lo que esperábamos sino mejor. Ciudad colonial detenida en el tiempo. Las casa y negocios mantienen sus fachadas en ese estilo y son muy coloridas. Las montañas rodean el lugar dándole un marco increíble. Está a unos 2000 metros de altura, así que hace frío y el pueblo anterior está a 500 y a una hora de viaje o menos.
A la salida de la terminal nos esperaban unos 6 o 7 representante de alojamientos con fotos y folletos que nos ofrecieron distintas ventajas para ir a uno u otro. Todos muy respetusos. Nos alojamos en un hostel muy lindo llamado "Mi casa". La dueña, Carolina, suiza que habla castellano francés e ingles, y quien sabe que otro idioma. Tenía un perro llamado Che (le gustaba como los argentinos usamos esa expresión). En el lugar también habían algunos franceses, una belga y unos norteamericanos. En un momento uno de Alaska le hablaba a Juan, un poco con palabras, señas y traducción se entendieron (aclaro que Juan no habla media palabra en ingles y el otro n hablaba media en castellano). También se dio que un francés, la belga, un yanky rubio y nosotros teníamos en común hablar en castellano, así que fue interesante y raro.
Tan lindo es San Cristóbal que en vez de una noche, nos quedamos dos.
Hicimos una excursión al Cañón de Sumidero. Tan importante es, que aparece en el escudo de Chiapas. Al final del recorrido se ve la represa, gracias a la cual hoy el río es navegable. Vimos muchos pájaros, Garzas, Buitres y también yacares o cocodrilos entre la mugre del agua.
Volviendo a San Cristobal paramos una hora en la plaza principal de Chiapa de Corzo. Nos sorprendió una fiesta religiosa. Así que la plaza, y aledaños, estaba cubierta por una gran feria con juegos y todo. Hacia mucho calor. La necesidad de algo dulce se hizo presente y porqué no unas cocadas, mezcla de coco, azucar y algún saborizante que también daba color. Y más azucar. Al día siguiente al medio día nos fuimos a Palenque (próxima página)

jueves, 6 de marzo de 2008

Página 7. El que no se escondió se embroma

El colectivo, caro y se movía mucho. El viaje largo por demás, pero llegar estuvo bárbaro. Un rato antes amaneció, extrañamente por el lado contrario al que yo esperaba que pasara. El pacífico me desorienta.
Ya habíamos buscado opciones para alojarnos, el lugar elegido, Shalom. Lo más parecido a lo que, en mi imaginación es un kibutz y aparte se llama Shalom.
El puerto no estaba tan escondido, bah, la playa, pero había que bajar escalera con muchos escalones y ahí estaba. Arena casi blanca y el mar tranquilo.
La oferta en excursiones se limita a salir en lancha a ver tortugas y con un poco de suerte ballenas y delfines. Nosotros arreglamos encontrarnos con Marcos a las 7 de la mañana para hacerla, pero nunca apareció. A las 8 pensaba que se había frustrado la primer oportunidad de ver delfines y nadar con ellos, pero lleó otra persona con otra lancha y salimos con él. Cuando aparecieron las primeras tortugas, nos tiramos al agua para tocarlas, claro que el guia lo había hecho antes y la sostenía. Después vimos unas mantarrallas que saltaban, parecía que querían volar. Una ballena apareció con su bebe, la vimos muy cerca y era muy grande. El ofrecimiento estuvo, pero no nos metimos al agua.

Y los delfines?

Bien gracias, nunca aparecieron.

martes, 4 de marzo de 2008

Qué hacer cuando no hay nada que hacer...

Me refiero a cuando uno está en un lugar en el que tiene que estar, pero no tiene nada que hacer. No hay pendientes ni cosas extras. Ya revise mails y los escibí. Leí blogs de gente que no conozco y que si. Chatie con mi mamá. Arregle con Sol para ir a ver a Leny Kravitz (o como se escriba), hay que esperar a que se sume más gente.

El tango suena en la computadora de al lado

No traje el libro, se suponía que hoy iba a haber actividad.

Tengo que seguir escribiendo aquí el diario, pero no se si lo están leyendo.

Casi todo dice 0 comentarios

lunes, 3 de marzo de 2008

Página 6. Puebla de Cholulas

Puebla es una una ciudad de 1 millón de habitantes aprox. con un pequeño centro histórico y lindo. Nos costó encontrar un lugar para pasar la noche. Hay un solo hostel, Santo Domingo, donde nos quedamos. El resto, hoteles de 1 a 3 estrellas, bastante venidos a menos y hoteles de lujo. (El que quiera invertir en un hostel con onda aquí, le tiene que ir bien). Hasta ahora el lugar que menos me gusto, pero comimos en la calle (me anime) yo Chalupas, Juan gorditas. Todo picante.

Muy cerca de allí está Cholula, en donde se encuentra la pirámide en volumen más grande del mundo. Pero ya no se ve porque está cubierta de tierra y plantas. En la punta, una iglesia. Los españoles nunca supieron donde la estaban construyendo. Subir cuesta, pero desde arriba la mejor vista panorámica y del volcán Popo (algo) que está activo y larga humo. Lo contemplamos un rato largo.
Hay muchas iglesias, en el plano figuraban 37, ellos dicen 39 y se suponía que los españoles iban a construir una por cada día del año. Pasamos ahí el día y por la noche salimos a Puerto Escondido.